viernes, 3 de octubre de 2008

Nace la música

De los dos meses que pasamos en India, han nacido dos canciones predicadoras de lo vivido. Aquí os dejamos la letra, la música no la puedo meter. Miren, escribo en el blog aunque ya esté en España, porque necesito mantenerme cerca de vostros. Un abrazo grandísimo.

Aun no tiene título, pero esta fue la primera:

He oído el llanto de mi pueblo,
Mis entrañas sufren su dolor,
He escuchado gritos de injusticia
Y de desesperación y yo su Dios,
He sentido compasión.

SI una madre olvidara a sus hijos,
Yo no puedo olvidar mi creación,
En las manos los llevo tatuados,
Como alianza de amor, mi corazón,
Late al ritmo de su voz.

Llevaré a Israel al desierto,
Hasta una tierra de bien.
Hablaré en el alma de mi pueblo, lo liberaré
Transformaré su ley en mi verdad
Y lo amaré con fidelidad, En la eternidad.

Mi palabra ha llegado a los hombres
Mi ternura ha brotado en su ser
Revelando en ellos mi promesa
Desde el tronco de Jesé me encarnaré
Para amar desde su piel.

Desprendido de toda grandeza,
Vivo pobre entre la humanidad
Vengo a ser consuelo del que sufre
Del preso la libertad,
vengo a sanar Con Espíritu y con Verdad.

Llamaré a pecadores y humildes,
Desterrados sin tierra y sin pan.
Amarán como yo les he amado, con radicalidad,
Hasta la cruz. Muerto y resucitado,
mi Espíritu con vosotros está Hasta que vuelva.

DESCALZOS

Han caido en el asfalto pies descalzos sin ayer
olvidados sin amanecer.
Han vendido una sonrisa, y han dormido en el arcén,
despiertan cuando empieza a llover.
¿Quiénes son aquellos que me miran y preguntan dónde estoy?
Gritan de injusticia y mi alma no puede entender su sed

Y LA CIUDAD, YA ES UN HOGAR,
BAJO EL PUENTE HAN CONSTRUIDO UNA FAMILIA DE CRISTAL
SE SOSTIENE EN LA ESPERANZA DE QUE EL PAN LLEGARÁ
Y LA VIDA ES CADA INSTANTE NO SE MIRA MÁS ALLÁ
DANDO GRACIAS POR PODER RESPIRAR.

Sus rostros han derrumbado,
lo que yo quise inventar teoría sin humanidad.
Y en su abrazo he despertado,
a su forma de mirar que no busca nada, solo estar.
Cuentan los sencillos que hay secretos que no se pueden contar
porque desde abajo han reinventado lo que significa amar.

Y la ciudad…

Bego

lunes, 29 de septiembre de 2008

BOM, BOM-BOM, BOM-BOM, BOM

"Bom, bom-bom, bom-bom, bom” suena el tambor. Se forman caracolas de colores, hileras de cuerpos flexibles, largas trenzas y ojos rasgados. Las madres, las hijas, las hermanas de aquellos primeros que habitaron la India hace ya mucho tiempo se juntan, se entrelazan codo con codo. Las mujeres adivasi vuelven a sus ritos milenarios. Las mujeres adivasi comienzan a bailar.

“Bom, bom-bom, bom-bom, bom” comienza a sonar el tambor. Las niñas del internado de Jagadia saltan, ríen, corren y me cogen de la mano para formar espirales de colores.

“Bom, bom-bom, bom-bom, bom” empezamos a girar. Los pies ligeros, el cuerpo flexible, la cabeza alta. Paso y contrapaso, los torsos se inclinan, se extienden , se enderezan. Con la mirada fija en los pies de Rashni, la preciosa niña que está a mi derecha; intento imitar sus pasos. Ella me mira y me sonríe. Marca los pasos, me ayuda, sin dejar de bailar, sin parar de girar, sin salir del torbellino en el que estamos metidas. Lo intento y me confundo, tropiezo y nos reimos, todavía piso algunos pies hasta que por fin creo que lo he cogido. Alzo la mirada y me marvillo. Hileras e hileras de niñas, con las manos entrelazadas, en corro, giramos al son de los tambores, giramos y giramos sin parar, dando vueltas y vueltas al patio. Cada vez más rapido, cada vez más intenso, nuestras manos se estrechan, los sudores se mezclan, los movimientos se funden en una corriente sin fin.

“Bom, bom-bom, bom-bom, bom” suenan los tambores. Ahora se oyen de fondo, pues las niñas han empezado a cantar en medio de esta miliada de locura. Cantan y bailan. Y en cada nueva cancion cambian los pasos. Cantan y bailan, y ríen, pues en cada nueva canción mis pies descalzos que ya empiezan a agrietarse, tardan lo suyo en fundirse las nuevas percusiones.

El sol caía y el ritmo no cesaba. Nos fundiamos en un trance contoneante que no paraba. Ya no existían los problemas, ni las preocupaciones. Ya no eramos ni claros, ni oscuros, ni indios, ni europeos; eramos corazones libres que latían sin cesar al ritmo de los tambores. “Bom, bom-bom, bom-bom, bom”.

Kem cho?Tarunam so che? No se mas en gujerati y no paré de repetir esas dos frases. No pudimos hablar de vidas, familias, ilusiones ni suenos. Pero hay un lenguaje que va más alla de las palabras. Que se trasmite con el cuerpo, los movimientos, la respiración y la mirada. Un lenguaje que entrega el alma. Un lenguaje que sin decir nada, lo dice todo. Un lenguaje que compartí con ellas en aquel atardecer maravilloso."

TATA

Una tenue luz ilumina la oscuridad. Dubitativa, asustada, la luz se aproxima.
-ho..hola..
-.....
-hola..
-.....
-soy yo...
-.....
-hola...
-.....
-me oyes? me reconces? soy yo, tu nina, la nina de tus ojos...
-.....
Dos manos se unen. Se tocan. Se sienten.
Calor y frio. Amor.
-no! no llores...
-.....
-no llores por favor...
-....
-tranquilo, estoy aqui..
-.....
Dos rios de lagrimas saladas se mezclan. Abrasan sus mejillas, mojan las sabanas. Esperanza y dolor. Fuerza.
-estamos bien, no te preocupes, no tengas miedo.
-.....
-adios... me voy....
-.....
-me voy, no llores, por favor te lo pido...
-.....
-adios....
Dos miradas se cruzan. Se reconocen. Se aman. Se resignan. Se entregan el alma entera. Y se alejan en paz.

La tenue luz se va, ya no es tan tenue.
La oscuridad se queda, ya no es tan oscura.

lunes, 8 de septiembre de 2008

ORISSA

Delimitado al oeste por los montes Gathes Orientales y al este por los casi 500km de costa del golfo de Bengala, Orissa es un territorio de verdes arrozales, salpicado de antiguas ruinas budistas y tranquilas aldeas.
Orissa es tambien uno de los estados mas pobres de la India. Uno de los pocos estados donde todavia se conserva la ley anticonversion. Un estado donde muchos cristianos trabajan educando a las minorias, ensenandoles sus derechos, dandoles libertad para volar. Y eso no gusta. Los altos mandos no quieren perder su poder sobre los pisados. Le politica entra en juego. La guerra comienza.
Orissa se ha convertido en las ultimas semanas en un estado rojo y humeante. Se estan quemando iglesias, casas y orfanatos. Se estan cometiendo atrocidades contra civiles cristianos, se ultrajan los derechos humanos.
Ya hay mas de 50000 desplazados.
Las victimas huyen a la selva para no morir a manos de sus asesinos. Aunque no saben si sobreviviran en la espesura del bosque, sin agua potable, comida, medicinas ni guarida alguna contra los depredadores. Pero quienes son mas peligrosos, las bestias de la selva o las bestias humanas? No lo se, pero ellos huyen a la selva.
Delimitado al oeste por los montes Gathes Orientales y al este por los casi 500km de costa del golfo de Bengala, Orissa es un infierno olvidado.

Como bien dice la cancion:
“…Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam”
Y ahora mueren en Orissa, los que morian en Bosnia, Vietnam, Bagdad, Venezuela y tantos y tantos lugares ignorados por el mundo.

miren

M

Hace ya varias semanas, Bego me llevo a lo que en Regina Pacis se conoce como la “university”. Una minuscula habitacion, de apenas un par de metros cuadrados, entre la lavanderia y lazona donde trabajan los carpinteros.
Sentada en un pupitre, Sister Margaret; en frente de ella, formales y en silencio, tres ninas con el pelo cortisimo, miradas vivaces y sonrisas picaronas. Tres hermanas que viven con su familia en la acera de en frente. Tres hermanas que vienen todas la mananas a que les banen, les den de comer y les ensenen un poco de ingles. Tres hermanas afortunadas. Tres hermanas que serian mis estudiantes durante esa semana.
En las proximas dos horas tenia que seguir ensenandoles las letras del alfabeto, iban por la M. “Por ahora solo aprendemos las letras que se escriben con lineas rectas” me habia dicho Sister Margaret. “OK, no problem” fue mi respuesta. No sabia lo que decia.
Ellas en marathi, yo en ingles. Bendita la expresion corporal! Durante dos horas trate de que se mantubieran mas o menos quietas en sus sillas, dibujando en sus cuadernos lineas y lineas de preciosas M-s. Claro esta, ni siquiera me plantee pasar a la N. Al final de la clase, cuando les pregunte, “which letter is this?” senalando una gran M dibujada en la pizarra, me contestaron riendo: “M for milk!!”
Esa noche me acoste con una sonrisa yo tambien, manana continuariamos con la N…


Aquella noche habiamos salido a tomar uno de los nuevos placers que recientemente India nos habia descubierto: el lassi. Un batido de yogur, delicioso y refrescante, perfecto para acabar la jornada charlando tranquilamente. Tan tranquilamente que se nos echo encima el tiempo y como siempre, volviamos corriendo a la residencia antes de que la cerraran.
En el camino, algo me freno. Alli estaba ella, un angelito, acurrucada contra la pared, justo al lado de la entrada de un local, durmiendo placidamente. Ajena al ruido que la rodeaba, ajena al gentio que transitaba la calle, ajena a los peligros de la calle, ajena al frio, al calor o a la lluvia. Como almohada su brazo fragil, como pijama su ropa de todos los dias, la acera como colchon y el cielo gris de Munbai como techo.
Era una de mis traviesas estudiantes de pelo corto, mirada vivaz y sonrisa picarona. Me estaba ensenando la misma letra que yo le ensene, la M, M for Munbai.
Esa noche me acoste con el alma en los pies, manana continuaria aprendiendo mas letras del alfabeto…

miren