Hace ya varias semanas, Bego me llevo a lo que en Regina Pacis se conoce como la “university”. Una minuscula habitacion, de apenas un par de metros cuadrados, entre la lavanderia y lazona donde trabajan los carpinteros.
Sentada en un pupitre, Sister Margaret; en frente de ella, formales y en silencio, tres ninas con el pelo cortisimo, miradas vivaces y sonrisas picaronas. Tres hermanas que viven con su familia en la acera de en frente. Tres hermanas que vienen todas la mananas a que les banen, les den de comer y les ensenen un poco de ingles. Tres hermanas afortunadas. Tres hermanas que serian mis estudiantes durante esa semana.
En las proximas dos horas tenia que seguir ensenandoles las letras del alfabeto, iban por la M. “Por ahora solo aprendemos las letras que se escriben con lineas rectas” me habia dicho Sister Margaret. “OK, no problem” fue mi respuesta. No sabia lo que decia.
Ellas en marathi, yo en ingles. Bendita la expresion corporal! Durante dos horas trate de que se mantubieran mas o menos quietas en sus sillas, dibujando en sus cuadernos lineas y lineas de preciosas M-s. Claro esta, ni siquiera me plantee pasar a la N. Al final de la clase, cuando les pregunte, “which letter is this?” senalando una gran M dibujada en la pizarra, me contestaron riendo: “M for milk!!”
Esa noche me acoste con una sonrisa yo tambien, manana continuariamos con la N…
Aquella noche habiamos salido a tomar uno de los nuevos placers que recientemente India nos habia descubierto: el lassi. Un batido de yogur, delicioso y refrescante, perfecto para acabar la jornada charlando tranquilamente. Tan tranquilamente que se nos echo encima el tiempo y como siempre, volviamos corriendo a la residencia antes de que la cerraran.
En el camino, algo me freno. Alli estaba ella, un angelito, acurrucada contra la pared, justo al lado de la entrada de un local, durmiendo placidamente. Ajena al ruido que la rodeaba, ajena al gentio que transitaba la calle, ajena a los peligros de la calle, ajena al frio, al calor o a la lluvia. Como almohada su brazo fragil, como pijama su ropa de todos los dias, la acera como colchon y el cielo gris de Munbai como techo.
Era una de mis traviesas estudiantes de pelo corto, mirada vivaz y sonrisa picarona. Me estaba ensenando la misma letra que yo le ensene, la M, M for Munbai.
Esa noche me acoste con el alma en los pies, manana continuaria aprendiendo mas letras del alfabeto…
miren
¡El blog ya está en la nueva web!
Hace 14 años
2 comentarios:
Estupendo Mirem, te conozco mucho a través de Bego.
Gracias por seguir escribiendo. Ánimo, nos sirve mucho.
Saludos
LP
Aunque no te conozco, sólo en fotografía, te haces presente en nuestras vidas a través de lo que nos relatan Miriam (mi hija) y Bego (mi sobrina) respecto de tu persona. Gracias por ser auténtica y tener la valentía de hacerlo realidad. Vuestra experiencia y Regina Pacis nos trasforma a nosotros y a la Iglesia. Gracias a todas.
Gracias Miren por el esfuerzo que significa ir al “ciber” para que podamos ser consciente de una realidad impensable para nosotros en nuestro “mundo”.
Ahora que en España comenzamos el curso, todos aquellos que somos profesores, podamos acercarnos a nuestros alumnos, como tú lo haces con las tuyas, para enseñarles la F, de la auténtica felicidad; poder decir: “Esa noche me coste con una sonrisa yo también, mañana continuaríamos con la E (Esperanza)”
Gracias Miren
Saludosssssss
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