lunes, 29 de septiembre de 2008

TATA

Una tenue luz ilumina la oscuridad. Dubitativa, asustada, la luz se aproxima.
-ho..hola..
-.....
-hola..
-.....
-soy yo...
-.....
-hola...
-.....
-me oyes? me reconces? soy yo, tu nina, la nina de tus ojos...
-.....
Dos manos se unen. Se tocan. Se sienten.
Calor y frio. Amor.
-no! no llores...
-.....
-no llores por favor...
-....
-tranquilo, estoy aqui..
-.....
Dos rios de lagrimas saladas se mezclan. Abrasan sus mejillas, mojan las sabanas. Esperanza y dolor. Fuerza.
-estamos bien, no te preocupes, no tengas miedo.
-.....
-adios... me voy....
-.....
-me voy, no llores, por favor te lo pido...
-.....
-adios....
Dos miradas se cruzan. Se reconocen. Se aman. Se resignan. Se entregan el alma entera. Y se alejan en paz.

La tenue luz se va, ya no es tan tenue.
La oscuridad se queda, ya no es tan oscura.

1 comentario:

Pili dijo...

Muy buenas. No te conozco, bueno, no te he visto, pues por tus palabras te das a conocer, muestras tus sentimientos, tus ojos y oídos abiertos, tus dotes literarios... Si puedes explica un poco más estas últimas entradas, pues me he quedado muy intrigada.

Os he seguido y sigo la pista gracias a Albita, si Bego, soy Pili de Segovia.

Yo también estuve de misiones este verano, en Guatemala, y he sentido algo parecido.

Es algo que toca el corazón, abre la mente, dispara el amor.